Don Serafín Filomeno Peña
Serafín Filomeno fue físicamente un gordito, de baja estatura, imponente y ceñudo; vestía de diario terno completo con chaleco de drill engomado, cuello duro con las puntas quebradas y corbata mariposa negra. Nunca dejó de ponerse el saco a no ser para tomar la horizontal de la noche; en sus conversaciones y en el dictado de sus clases se entretenía en torcer los dos extremos de sus bigotes hacia arriba, la barbilla se le caía hasta la altura de la pechera, esmeradamente cuidada.
A su paso por Moyobamba, en 1904, el Prefecto de Loreto don Hildebrando Fuentes, observó respecto a éste colega lo siguiente: "Hombre ilustrado y patriota", que desde los senos de aquellos bosques seculares sueña en la revancha. Ha organizado su plantel, dándole el brío patriótico que distingue a sus jóvenes alumnos; sobreun régimen militar está fundada la disciplina del establecimiento. Todos los alumnos forman una columna que visten uniforme blanco con fajas de resistencia roja; llevan a guisa de fusiles, varas forradas con géneros de los colores nacionales y en el extremo superior, nuestra bandera. Los ejercicios que los vi practicar son semejantes a los de una columna de veteranos. "Es esta institución el modelo de los colegios de la república"
Pese a sus ideas contrarias y en muchas oportunidades combativas a la revolución de vizcarra, Filomeno mostró a todos su gran sentido de hombre de bien, generoso y humanitario. El "7 de febrero de 1900 levantó el cadáver del coronel Emilio Vizcarra, muerto brutalmente y tirado en la plaza de armas de Moyobamba, por una masa de indios lamistos y tropas de línea al mando del Coronel don Teobaldo Gonsález y le veló cristianamente en su plantel, a puertas cerradas en guarda de que la turba que aún seguía enfurecida, quisiera continuar masancrándole.
Al día siguiente, acompañado de sus alumnos internos, llevó sus restos al cementerio, distante de la ciudad (1 1/2 km ).
Glorioso, Centenario y Emblemático
Serafín Filomeno
